Antes de que los inversores asignen activos, siguen un proceso previsible con su consultor, que comienza con la formación sobre un universo de inversión y continúa con recomendaciones sobre cambios en la asignación, ambos pasos mucho antes de que se apruebe o anuncie una búsqueda. Las calificaciones de los consultores también desempeñan un papel clave en las decisiones de los propietarios de activos. En conjunto, estos datos cualitativos ofrecen a los gestores una perspectiva sobre amplias áreas de oportunidad, donde los consultores valoran favorablemente ciertos universos de inversión. Aún más importante es la inteligencia procesable que proporciona a los gestores, especialmente a aquellos pares que han sido degradados, con enlaces directos a sus listas de clientes inversores.